Victorio Casartelli: “Afirmar la victoria para hacer carne nuestro programa”

???????????????????????????????Con motivo de su reciente cumpleaños número 94, EL POPULAR entrevistó a Victorio Casartelli, histórico dirigente del Partido Comunista del Uruguay y del Frente Amplio; y actual Presidente del PCU. Sus 94 años, reflexiones sobre sus 80 años de militancia, su visión sobre la lucha ideológica y el concepto de Democracia Avanzada en la actualidad; también la necesidad de “afirmar la victoria para hacer carne nuestro programa, que es el programa que permite que la gente vea un horizonte mejor”, y muchas otros temas, en la charla con el histórico dirigente comunista.

– Victorio, en primer lugar, debemos saludarlo por sus 94 años. Usted nos decía que, además, ya son 80 años de militancia. ¿Qué reflexiones le vienen a la mente de esa larga lucha junto a miles de camaradas y compañeros de todos los sectores democráticos del Uruguay?

–  En las reflexiones que yo podría hacer aparece un matiz nuevo. El otro día, el compañero Yaffé me trajo el último libro que se editó con la historia de muchos compañeros comunistas. Empezar a leer eso, las vidas de decenas de camaradas, uno se da cuenta cuánto hay de entrega, de sacrificio, en miles de camaradas que han contribuido a armar eso que hoy llamamos Frente Amplio. En la historia personal, uno siempre lo supo pero allí lo vi bien claro, que está sustentada en el sacrificio, el trabajo y el aporte de cientos y cientos de camaradas, en medio de las dificultades.

Ese trabajo de miles y miles, y el aporte lúcido de dirigentes del Partido, el planteo del compañero Arismendi, con esa tesis fundamental que sigue siendo vigente hoy hasta el fondo de la historia: la necesidad de la formación del Frente Democrático de Liberación Nacional, los trabajadores unidos a vastos sectores haciéndose dueños de los destinos del país.

Si hemos avanzado, además, es porque logramos introducir –no fuimos los únicos, pero fundamentalmente los comunistas- el concepto de lucha ideológica en el seno de las grandes masas. Sin una ideología que te fija un destino bien claro y los mecanismos para llegar a ello, caés en el personalismo, en la ilusión; y eso es un fenómeno que va afectando cada vez más a la sociedad uruguaya. Es algo que me preocupa, también dentro del Frente Amplio, la posible aparición de esas tendencias donde lo ideológico queda en segundo plano, y pasa a primer plano lo personal, lo de género, lo de generación, lo de diferente o no diferente; que son elementos indudablemente a tener en cuenta, por supuesto, pero que jamás van a sustituir los principios que se elaboran en función de una condición ideológica, una teoría revolucionaria de los cambios, algo que está en la esencia del Frente. Hay que leer los documentos fundacionales del FA, yo siempre lo planteaba en la Mesa Política en los momentos de duda, esos documentos tienen una profundidad y una trascendencia que no siempre vemos reflejados en la propia acción frenteamplista.

De todos modos, hay una reserva en el pueblo uruguayo, en su clase obrera, sus intelectuales, esa juventud que parecía dormida y que apareció con el No a la Baja otra vez en la calle y bien ubicada; pero qué elementos ideológicos le ofrecemos a esos jóvenes para su formación más profunda, que vaya más allá de la lucha momentánea por un principio definido pero que no es el que define las grandes líneas que requerimos para la acción política y para resolver los temas del país. Yo sigo teniendo confianza en la juventud, pero cómo educamos a esa juventud, y no me refiero a la juventud del Partido únicamente, sino a la juventud en general. Qué mensajes les damos, cuando los medios machacan todo el día con la no ideología, con el no te metás, hacé la tuya. Pero tengo confianza de aquí en adelante.

– ¿Cómo analiza los resultados del 26 de octubre? Si bien queda una parte de la victoria por conquistar para el FA, el respaldo fue muy significativo…

– Yo creo que en esta etapa que se cierra a fin de este mes, el Frente Amplio tiene que marcar una mayoría bien clara, no para lograr el carácter de “aplastante” sino para que sea una base para poder imponer el programa del Frente, con todo el diálogo quesea necesario para convencer, pero sabiendo quela verdad está de nuestro lado. Ellos guardaron la motosierra y apareció la flauta de Hamelin, pero no nos podemos dejar engañar.

Por mi situación, no ha podido actuar directamente, pero está el lado positivo de poder mirar de afuera y ver los errores que hemos cometido en la campaña, algunos muy gruesos. Empezamos mal, creyendo que aparece Tabaré y ya está, y no es así la vida. Pero nos recuperamos, hoy veo a Tabaré y siento que es el Tabaré de la primera época, y eso ayudó mucho en la campaña.

Tenemos una fuerza política, con una mesa política que, yo considero, no es siempre la que dirige, hay una especie de dispersión. Yo también sentí eso durante muchos años dentro de la comisión de programa del Frente, y no quiero dejar de nombrar al compañero Lescano, que siempre tuvo la capacidad de escuchar todas las opiniones, de ayudar a conjugar ideas, respetando a todo el mundo y siendo profundamente honesto. Pero yo sentía en el trabajo en esa comisión que no había un correlato en la propia acción de la fuerza política. Nos diluímos en la función general de gobierno, y la fuerza política es la que tiene que estar firme para apoyar la gestión de gobierno y para asumir los errores que se puedan cometer, no se pueden diluir las responsabilidades, hay que reforzar la dirección política del Frente. Espero que esté más cohesionado, que la victoria no nos deje una cuestión de triunfalismo fácil, sino que nos llame a la responsabilidad de que volvemos a asumir el gobierno por tercera vez y que se lo debemos al pueblo uruguayo. Hay que afirmar la victoria para hacer carne nuestro programa, que es el programa que permite que la gente vea un horizonte mejor.

Más allá de la propaganda, de los medios, de las mentiras, en la esencia, la base popular siempre tiene el oído atento y logra captar de dónde llega la verdad, la realidad, para cumplir sus objetivos. Eso quedó demostrado en esta etapa tan dura que vivimos hasta el 26 de octubre.

En cuanto al Partido, no me preocupa que tenga muchos cargos, me importa como una fuerza que está con un programa, con una línea, que mantiene su raíz ideológica firme, que es un punto de apoyo para el desarrollo de lo que es una política hacia futuro para nuestro país. Por algo siempre la reacción, la derecha, ve el fantasma del comunismo. Escuchaba el otro día a uno de los tantos dirigentes de esa derecha rosadita que aparece ahora, que decían que iba a ser el gobierno de los sindicatos, que está atrás el Partido Comunista. El terror a la clase obrera, al pueblo, esa médula ideológica le aparecía por todos los poros. Que ese Andrade dirigente del SUNCA, que además está con el dirigente de la UNTMRA; eso es odio a la clase obrera. Algo horrible. Menos mal que tenemos una de las columnas fundamentales del mantenimiento de una línea de izquierda para el gobierno, que es un potente movimiento sindical con sus reivindicaciones, con su lucidez, sabiendo dónde tiene que golpear y, cuando tiene que apoyar, apoya porque los objetivos cuando son comunes nos toca defenderlos a todos.

– Muchos camaradas reconocen que, en el lanzamiento del libro Conversaciones con Victorio Casartelli, usted de alguna manera dio el puntapié acerca de retomar la discusión profunda sobre Democracia Avanzada como elemento fundamental de avance de la perspectiva popular, algo que fue tomado en cuenta para el XXX Congreso del PCU, haciendo un esfuerzo de elaboración política en torno a esa categoría. ¿Cómo ve el desarrollo de la perspectiva democrático avanzada en la lucha del pueblo uruguayo de aquí en adelante?  

– Una de las cuestiones que yo veía después de la fractura del Partido en el año 92, era que ideológicamente iba a ser uno de los pilares para avanzar el estudiar y desarrollar la categoría de Democracia Avanzada. Eso no salió de la nada, salió de la vieja dirección del Partido, un aporte ideológico al marxismo del camarada Arismendi; una etapa que conducía al socialismo porque no era el socialismo, porque uno en la lucha política no puede saltearse las etapas, la guerra se gana posición a posición.

Faltó durante años en el Partido elaboración teórica, aplicándola permanentemente a la lucha política y al desarrollo del Partido. Para mí eso fue siempre una guía, en todas las instancias, incluso en la Mesa Política del FA, yo hablaba de Democracia Avanzada, por lo menos para que se conocieran los criterios. ¿Qué es Democracia Avanzada? Una etapa en la que el avance de la democracia hace que se vayan produciendo cambios fundamentales que nos aproximen a nuestra meta final del socialismo. No es una cosa fija; es un amplio escalón con desarrollo. Por eso es una categoría que tenemos que desarrollarla todos los días y marcarlo como impronta en la discusión ideológica de la izquierda que se va desideologizando.

El tema de la ideología, a veces, no aparece claro. Sin ideología no hay posibilidad de cambios, porque la derecha tiene su ideología bien clara que bajo diversas formas, camaleónicamente, aparece expresándose en la vida política; y la izquierda a veces fluctúa. Y en el panorama general de la cultura –cuando digo cultura me refiero a lo político y a todo el conjunto de cosas que hacen a la formación de la gente-  el tema del individualismo es algo que preocupa. No es que uno hable de un colectivismo ciego que niega al individuo, no, es el individuo cohesionado con sus semejantes para lograr un objetivo común, superior. Manteniendo la individualidad, pero en el marco de una asociación humanística –si se quiere- para avanzar. Cuando lo individual no se expresa en lo colectivo para la discusión fructífera, es semilla que se lleva el viento o que abona las tierras del enemigo.

Yo siempre tomé el tema de la necesidad de la ideología como elemento de discusión profunda y de orientación definitiva. Me encanta que el tema del desarrollo de la Democracia Avanzada esté hoy metido en la discusión del Partido y en su lucha política. Lo veo por todos lados como directiva, es un objetivo y una responsabilidad del Partido, profundizar ese concepto, extenderlo, enriquecerlo, adaptándolo a la realidad para seguirlo impulsando.

Creo que vamos tomando ese camino, todos las discusiones y documentos del Partido aparece el concepto de Democracia Avanzada, y yo me veo reflejado en eso porque para mí es el aporte fundamental que hizo el Partido. No seguimos hablando de socialismo en el aire, nos vamos fijando etapas concretas.

En esos años en que nos faltó profundización ideológica, no podemos dejar de lado el papel que jugó la dictadura, años y años en que la discusión ideológica quedó a un costado y que se buscó hundir y liquidar al Partido, al movimiento obrero. Y si no lo consiguieron es porque tenía raíces profundas ya metidas en el seno de la sociedad uruguaya. Cuando hablamos de desarrollar el concepto de Democracia Avanzada no lo decimos en el sentido de conseguir que el Partido tenga más diputados, sino que sea un faro orientador hacia el destino al cual se va y cuál es el papel de la discusión ideológica en el seno de una fuerza política que busca realmente la transformación superadora del país.

Por: Luis del Puerto

De EL POPULAR Nº 292

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