Donde los empresarios fracasan los obreros reclaman su lugar

ctcLuego de tres años y medio de inactividad y lucha por parte de los trabajadores y su sindicato el SUNCA, reabrió la fabrica de cerámicas en Empalme Olmos, ex Metzen y Sena hoy Cooperativa de Trabajadores Cerámicos (CTC) Empale Olmos.

Al llegar desde Empalme Olmos a la enorme mole fabril, son ocho hectáreas techadas, de gigantescos hornos, naves de montaje y producción y la planta de gas más grande del país, emocionaba ver la chimenea despidiendo humo blanco. “Elegimos Papa”, bromeaba sonriente un trabajador con su flamante mameluco azul que decía “CTC”.

Al ingresar al edificio, la limpieza y el orden impactan, brigadas de trabajadores recorren sin pausa los enormes corredores. Atienden con alegría y emoción, agradecen la presencia, piden disculpas y vuelven al trabajo.

 En esta primera etapa se incorporaron 345 trabajadores (quedan 130 en el seguro de paro cuya incorporación será progresiva), en tres líneas de producción: revestimiento (tanto piso como pared), línea sanitaria y vajilla.

 Para la reapertura la cooperativa recibió un crédito del FONDES por US$ 10 millones. Es por la dimensión de la empresa, la complejidad de la producción y la cantidad de trabajadores que emplea la principal empresa cooperativa recuperada por los trabajadores del país.

 Jorge Gónzalez, dirigente sindical de los trabajadores de Metzen y Sena, que encabezó la lucha durante estos tres años y medio y hoy es el presidente de CTC, destacó que “ya hay una muy buena respuesta del mercado interno y vamos a trabajar directamente con todas las barracas, en una innovación comercial con respecto a lo que hacía la empresa”. También informó que ya tienen pedidos de sanitarios para Bolivia y de accesorios para EEUU y que hay una importante oferta de compra de Argentina “pero allí se tienen que superar algunas trabas y en eso estamos”. También tienen perspectivas firmes de exportaciones a Chile y Venezuela.

 La nueva fábrica producirá en una primera instancia 160 mil piezas mensuales en el área de vajilla, 90 mil metros de revestimiento y 22 mil piezas de sanitaria.

Pasado el mediodía, una nutrida concurrencia se fue juntando en la enorme explanada dispuesta para los camiones que retiran la producción. Un fuerte contingente de obreros del SUNCA, delegaciones de otras empresas recuperadas con sus banderas, sindicatos solidarios y sobre todo, hombres y mujeres de Empalme Olmos, el pueblo entero presente. Incluso participaron del acto las dos escuelas de la localidad y el liceo, con sus abanderados y sus pabellones, con toda solemnidad. Es que la fábrica es causa popular en el pago. De la fiesta, porque eso fue, participaron el coro “Raíces”, el dúo local “Los Criollos”, el humor solidario de “Sociedad Anónima” y el canto, también solidario, de Eduardo Larbanois y Mario Carrero.

 El improvisado estrado estaba engalanado con banderas rojas del SUNCA, grises de CTC y un enorme cartel que recordaba: “Los sueños se conquistan con lucha”.

 Ministros, senadores, diputados, ediles departamentales, la presidenta del FA, Mónica Xavier, el vicepresidente, Juan Castillo, el secretario de la Mesa Política, Gerardo Rey y el director del BPS por los trabajadores, Ariel Ferrari, entre otros muchos compartían con los trabajadores. En el estrado el presidente Mujica, el presidente de la cooperativa Jorge González, el secretario general del SUNCA y el presidente del SUNCA, Oscar Andrade y Faustino Rodríguez, los ministros de Trabajo y Seguridad Social e Industria, Energía y Minería, Eduardo Brenta y Roberto Kreimerman, el intendente de Canelones, Marcos Carámbula y el alcalde de Empalme Olmos, Ricardo Rodríguez.

 Al abrir la parte oratoria el ministro Eduardo Brenta indicó que “esta es una oportunidad muy significativa no solo para los trabajadores de la fábrica y sus familias, sino que también para toda la localidad de Empalme Olmos y todo el este del departamento de Canelones, con una fábrica de características únicas en el país”.

El jerarca destacó que “los trabajadores se ocuparon de recuperar y mantener la estructura edilicia, esto es algo que hay que destacar, con un esfuerzo muy grande de los trabajadores en todo este tiempo, renovando con escasísimos recursos las instalaciones eléctricas y buena parte de la infraestructura de la planta para dejarla en condiciones y dejarla funcionando”.

 Andrade: “Cuenten con nosotros”

 Por su parte, Oscar Andrade, secretario general del SUNCA, comenzó recordando que “en muchas asambleas, acá en la fábrica, atrás donde funcionaba la olla, en el Palacio Legislativo en la carpa, en muchas asambleas, nos tocó en la marcha desde Pando, nos tocó verle los ojos a los compañeros y a las compañeras, ver muchas veces lágrimas de impotencia, de que no se encontraba, de que no daba más, de que los tiempos jurídicos se nos hacían eternos”.

Rescató el compromiso y el aprendizaje en la “unidad y en la lucha”. “Los compañeros que me comentaban hoy, que por primera vez salían con un casco a hacer finanzas para una olla popular, superando la vergüenza, o golpeando una lata para manifestarse”.

 Andrade indicó que para encontrar la salida hubo que enfrentar una lógica “del funcionamiento del sistema financiero que está pensado inversamente proporcional a las necesidades. Está pensado para prestarle al que no necesita”.

 De esa lucha y con un Parlamento rodeado y lleno de trabajadores surgió la aprobación del FONDES “que hoy es ley” dijo Andrade y agregó “es una conquista no solo para reabrir lo que era Metzen y Sena sino para todos los trabajadores y para el país”.

 El dirigente del SUNCA afirmó que todo el gremio rodeó a los trabajadores de Empalme Olmos y que estos a su vez “mientras estaban aquí sin trabajo se subieron a un camión para ir a apoyar la lucha del gremio en los Consejos de Salarios y también lo hicieron hace poco en la marcha nacional por la vida”.

Andrade recordó que “hace 40 años para enfrentar la dictadura los trabajadores apagaron la llama de ANCAP en esa Huelga General. Hoy acá estamos encendiendo una chimenea. Es al revés, 40 años después. Lo que nos reúne, lo que nos convoca y lo que nos conmueve es que el pueblo lo hace todo, los trabajadores todos y en particular la compañerada de Metzen y Sena que supo aguantar este chaparrón complicado, no solamente se enciende la chimenea de una fábrica, están los compañeros y las compañeras encendiendo la esperanza de que se puede”.

 Andrade reconoció que ahora el desafío de la cooperativa es “una mochila enorme para todos lo trabajadores. Tenemos todos enorme confianza de que van a llevarla a buen puerto. Cuenten con cada uno de nosotros para hacerlo”.

 González: “La lucha da sus frutos”

 El presidente de la Cooperativa de trabajadores, Jorge González, valoró y reconoció el compromiso que asumieron los trabajadores de la fábrica, el SUNCA, el gobierno y el pueblo en general, que los compromete a redoblar los compromisos.

 Con emoción señaló “Para nosotros los trabajadores es un momento muy gratificante al ver que la lucha da sus frutos, y ver que se consolida algo que nos costó tanto, y agregó, “es gratificante estar rodeado de pueblo, y de toda la gente que nos estuvo apoyando en estos más de tres años”.

 Reafirmó que esta es una lucha que solo se gana manteniendo la unidad y el apoyo de todos los compañeros de la fábrica, con la esperanza de mantener su fuente de trabajo, pero también con el apoyo del pueblo Empalme Olmos y las zonas cercanas del departamento.

 González recordó “Nosotros miramos el futuro pero no debemos olvidarnos de mirar hacia atrás, de que esto es posible gracias al apoyo y el compromiso de todos los que nos rodearon para que esto pueda ser posible”.

 Y reafirmó que “sin dudas que el apoyo de nuestro sindicato el SUNCA fue algo majestuoso, y estamos orgullosos de pertenecer a un sindicato como el SUNCA por ser tan luchador y comprometido con las causas de los trabajadores”.

 También señaló “debemos reconocer el apoyo de parte del gobierno, en la persona del ministro de trabajo que en algún caso tuvo que salir a aclarar algunas cosas que decían personas que hoy están cuestionadas por la justicia”.

 En su alocución González resaltó que estos emprendimientos solo pueden ser llevados adelante actuando con honestidad, mirando el futuro pero sin olvidarnos del pasado.

 “Para nosotros esto significa recuperar la fuentes de trabajo de cientos de familias pero sin dudas que es un compromiso muy grande por toda la gente que estuvo involucrada en defender que esto es posible. Creyendo que un emprendimiento de tan granes dimensiones es posible que esté en manos de los trabajadores”, dijo.

 “Lo vamos a defender y vamos a demostrar que es posible y viable, ahora dando comienzo a una nueva etapa, que es de lucha en la cual sabemos que podemos, porque acá hay gente muy noble, luchadora y que le tiene mucho amor a esta fabrica, daremos una lucha con trabajo y trabajando para los desafíos que tenemos por delante”, finalizó el presidente de CTC.

 González protagonizó un momento muy emotivo cuando, junto con un grupo de cooperativistas, le entregaron la bandera de la CTC a una obrera jubilada, de nombre Mabel, que fue todos los días a la fábrica durante estos tres años y medio de inactividad, “para apoyar la lucha”. Mabel emocionada sacudió la bandera al recibirla y recibió la ovación cariñosa de todos los presentes.

 Mujica: “aquí nadie se va a hacer rico, aquí la garantía es la lucha y el trabajo”

Fotografía - Secretaría de Comunicación - Presidencia de la República Visiblemente emocionado el presidente de la República, se dirigió directamente a los trabajadores y reivindicó “la utopía de un mundo más justo, equitativo y solidario”. “Es posible en el mundo soñar con la utopía de que los hombres puedan mandarse a sí mismos. Que no precisan ni patrón ni gobierno. Precisan asumir la responsabilidad de conducirse. Pero vaya que cuesta y que es difícil porque somos hijos de una cultura. Nos educamos desde que vamos a la escuela, la maestra nos ordena. Entramos a trabajar y tenemos que consultar al capataz y así andamos por los carriles de la vida obedeciendo y obedeciendo, y nos cuesta mucho aprender a gobernarnos a nosotros mismos. Es casi lo más difícil, porque gobernarse es tener –antes que nada- sentido humilde de la responsabilidad. Gobernarse no es hacer cualquier cosa, gobernarse es tener sentido de lo que significa la construcción de un bien colectivo. Es la responsabilidad con el resto de los seres humanos que nos acompañan en esta aventura de la vida”, afirmó.

 “Por eso les decía compañeros este sueño es viejo. Y diría más, casi fue la causa esencial, no la única, por la cual peleamos por la presidencia de este país. Porque se necesitaba voluntad política para poner plata para que estas cosas fueran posibles. Porque nadie confía en los trabajadores directamente. Como decía Andrade, el crédito existe para darle a los que ya tienen mucho, a los que tienen garantía. ¿Y cual es la garantía de los trabajadores? Las manos y la lucha. ¿Y si no confías, y no pones una base de capital para que puedan arrancar, como arrancan? ¿Con qué? ¿De dónde? Pero este país es una construcción histórica, hubo gente que peleó por hacer el Banco de la República y lo hizo. Y tenemos la dicha de haber heredado históricamente el banco más poderoso de este país y se llama Banco de la República. Y como tal es un banco del Estado y un día puede llegar un Presidente y decirle con el dedo que parte de su ganancia tiene que ir para esto”, manifestó entre aplausos.

 “Existen 25 empresas de este tipo. No es sólo la palabra cooperativa, hay que decir la cooperativa, empresa autogestionada, aquella que más del 80% de la gente que trabaja en ella es parte del compromiso, no es una empresa capitalista disimulada, como las hay, para zafar en cuestiones de impuestos. Sino que es efectivamente una empresa cuya suerte está ligada a la suerte de los propios trabajadores. Y cuando este gobierno se vaya ese FONDES va a quedar soldado en una institución que va a ser manejada por estas propias empresas que están gestando los trabajadores. Porque está pensado para que resista en el tiempo. Resista elecciones adversas. Resista derrotas de carácter político y tenga atrás el caudal de la gente que la sepa defender”, sostuvo Mujica.

“Por eso compañeros la pelea dura empieza mañana. Porque esto es una empresa. ¿Y qué es una empresa? Una empresa es una gesta colectiva para realizar procesos de carácter productivo de gente que trabaja en equipo y por ser un equipo necesita un orden. Necesita una organización. Necesita una disciplina. Necesita de afecto. Necesita una eficiencia porque esto tiene que disputar en el mercado. Tiene que pelear con otros en el mercado. Y arranca con un montón de fierros viejos y sabe que tiene que irse renovando. Y la acumulación va a ser la capacidad de inversión que saca del margen de ganancia y si el margen de ganancia lo reparte todo no tiene para invertir, y si no invierte se come el futuro. Y todo eso lo tienen que ir aprendiendo y viviendo los propios trabajadores. Y si un día hay un paro, tendrán que hacer paro, en honor a la clase y a la lucha del resto de los trabajadores porque tienen que seguir siendo solidarios con el resto de los trabajadores. Pero a esta empresa le tienen que trabajar gratis. El día que les toque le tienen que trabajar gratis porque es su empresa, no es cualquier cosa. Es algo que tiene que competir y tienen que cuidarla. En la economía de mercado inevitablemente hay ciclos y hay subida, que todo se vende y funciona… y hay trancazo. ¿Y la empresa capitalista común y corriente como arregla el trancazo? Se funde la empresa y el patrón se toma los vientos. ¿Esta empresa como aguanta? Tiene que reducir presupuesto, trabajar menos horas, bajarse el salario. ¡Resistir, resistir y resistir! Hasta que pase esa coyuntura porque lo que no se debe de sacrificar es la gallina de los huevos de oro que es la empresa que les pertenece a ellos. Aquí nadie se va a hacer rico. La garantía que tiene es, la garantía permanente de un trabajo que se va a mantener contra viento y marea. Y que les da seguridad en la vida. Y que cultiva la responsabilidad con el resto de los compañeros, nada más y nada menos. Esto sirve para tener un “nosotros” de no estar solos en el mundo, de estar en el mundo acompañados de los compañeros trabajadores, con la familia de los trabajadores, con la suerte de los trabajadores y enfrentar a la vida no como individuo, sino como clase, como equipo, como gente”, dijo el presidente, seguido en medio de un silencio general.

 “Por eso compañeros –agregó- es un día también de reflexión y de pensamiento. Acá es donde se viene a gestar la causa de ustedes, algo muy profundo, muy hondo, donde precisamente a cada a cual le tiene que doler hasta el último tornillo, la canilla que queda abierta y el agua que se desperdicia, la luz eléctrica que queda prendida al cuete. Porque se está jugando el puchero de todos.”, agregó.

 “El mayor recurso que tienen es aprender a tolerarse. Y entender que para ser fuertes hay que ser muchos, muchos que se mueven como un cuerpo, como una unidad. Y para que esa unidad exista tienen que aprender a tolerarse y a construir entre ustedes una brutal disciplina colectiva. ¡Arriba los trabajadores!”, finalizó el presidente.

 En medio de una emoción general, Mujica, Carámbula y el presidente de la cooperativa cortaron una cinta muy austera y ubicada muy solemnemente por manos obreras.

 A las tres en punto de la tarde la sirena cortó el aire y la emoción se hizo casi material. Los aplausos brotaron de todos los rincones. Una bandada de mamelucos azules partió presurosa a sus anhelados lugares de trabajo, los que conquistaron son su sacrificio y su compromiso. Era hora compañeros.

Tomado de El Popular Nº 231

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