Con todo el pueblo o no hay milagro

DSC_2144Entrevistamos a Marcelo Abdala, coordinador del PIT-CNT y miembro del Comité Ejecutivo del Partido Comunista. La movilización, la participación, la disputa con la derecha, los jóvenes y los sindicatos,  el camino hacia las transformaciones profundas desde la óptica de los trabajadores.

El 2013 es un año estratégico, de ofensiva del movimiento popular. La derecha ha mostrado señales claras de buscar frenar esto: el conflicto en Conchillas primero, Equital después, recientemente lo ocurrido en la SCJ, son ejemplos de eso; ¿cómo se plantea el PIT-CNT este 2013 y cómo ves la reacción de la derecha?

– Bueno, creo que va a ser un año de agudización de las disputas entre dos proyectos de país en el cuadro de considerar esta etapa de la acumulación de fuerzas como una etapa de tránsito, por tanto será un cuadro de disputa por dilucidar si las clases dominantes se hacen de la iniciativa para reinstalarse en el gobierno e intentar inaugurar una fase de restauración conservadora neoliberal; o si las fuerzas del pueblo logran no solamente mantener el gobierno progresista sino también conquistar un tercer gobierno con mayor peso de la clase trabajadora y su programa, su ideología, en la escena nacional. Es decir, va a ser un año de mucha lucha, donde el centro del año son las cuestiones del programa, porque esta batalla principal contra el bloque de poder y sus representaciones sociales y políticas, a su vez se expresa en la necesidad de que en el seno de las fuerzas del pueblo se procese una inflexión, se inaugure una nueva etapa de transformaciones que debe ir hacia un mayor grado de profundidad y que permita redirigir “el barco” para llevarlo a la superación de la dependencia. Esto tiene que ver, básicamente, con una serie de medidas que permitan cambiar la matriz productiva del país, excesivamente primarizada y transnacional; medidas que permitan generar las condiciones para la expansión de los derechos del pueblo, una distribución de la riqueza de nuevo tipo, que haga posible profundizar la democracia.

Esto implica que este programa se habrá de implementar en el cuadro de la más amplia participación del pueblo. Esa es la valoración que tiene nuestra Central, a eso apunta la necesidad de generar realizaciones programáticas, de modo que nuestras fuerzas estén mejor ubicadas para la batalla que está planteada para todo este año y el año que viene también. En ese cuadro, se resolvió un plan de acción, cuyo primer eje tiene que ver con la lucha por avanzar en formas de tránsito hacia un nivel cualitativamente superior, esto que llamamos realizaciones programáticas, que tienen que ver con la política industrial, con elementos de cambio de la política macroeconómica, tiene que ver conquistar mas derechos para la gente, eso que hoy es lucro para algunos que deben transformarse en derechos para nuestro pueblo en seguridad social, salud, educación. Un segundo eje es hacer esto en el cuadro de las más amplias alianzas del movimiento sindical, como es la Concertación para el Desarrollo Productivo y Social; trabajar en el plano cultural, en el plano ideológico con los elementos de la memoria histórica, esto tiene que ver con el 40 aniversario de la Huelga General, el 30 aniversario del 1º de mayo del 83, que marcó la contraofensiva de masas contra la dictadura. También participar con eficacia en los Consejos de Salario, este año hay cientos de miles de trabajadores que van a estar en la negociación especialmente en el segundo semestre del año, trabajar activamente en una campaña masiva para evitar que se baje la edad de imputabilidad en el país, y por el contrario, promover la práctica y la idea al mismo tiempo, de que los problemas se resuelven no con más represión sino con educación, con cultura, con trabajo; y por último, trabajar para fortalecer el nivel de presencia, gravitación y fortalecimiento de la organización de los trabajadores a todo nivel.

Este universo de direcciones de trabajo es lo que está previsto como programa de trabajo del PIT-CNT, obviamente que cada una de estas direcciones de trabajo se traduce en múltiples procesos. Por ejemplo, con respecto a las realizaciones programáticas, que Uruguay disponga de industrias navales del Estado que sea un ámbito de desarrollo industria, del mismo modo que conquistar el derecho de los trabajadores a desafiliarse de las AFAP, ir hacia una seguridad social sin fines de lucro, avanzar en mas derechos respecto al Sistema Nacional Integrado de Salud, impulsar el programa de vivienda de los trabajadores; son todas ideas que tienden a ir a planos superiores de implementación de un programa de cambios.

Esos planteos programáticos tienen un punto muy importante que es la movilización, el movimiento obrero se ha movilizado fuertemente en el comienzo de este año…

editorial– Como vos decís, hubo movilizaciones importantes y tenemos por delante otras. Los compañeros del SUNCA se movilizaron por un reclamo de vincular el trabajo a la vida y no a la muerte, donde se cumpla con las normas de seguridad y la penalización correspondiente si hay un accidente grave que repercute sobre la vida de un trabajador. Muchas patronales se han escandalizado con este proyecto, es algo raro, quien hace las cosas bien no debería tener inconvenientes con esta ley. Esto demuestra que falta mucho por cambiar, por ir a una organización del trabajo donde las cosas se hagan bien. En la movilización del día siguiente planteamos el derecho de los trabajadores a desafiliarse de las AFAP, también la necesidad de apuntar a cambios en la política macroeconómica, a una política industrial donde la variable de ajuste no sea ni el empleo ni el salario, me estoy refiriendo a una serie de medidas que apuntalen el desarrollo industrial del país. Fueron dos enormes movilizaciones, tanto la del 17 como la del 18 de abril. Pero no queda ahí, tenemos el 1º de mayo que es un acto de masas, y ya la mesa representativa de la Central resolvió una movilización para la primera quincena de mayo, donde pondremos énfasis en lo vinculado a la rendición de cuentas, a los Consejos de Salarios que se vienen en el segundo semestre. Así que, como dije, esto se despliega en el cuadro de la más amplia participación de los trabajadores y el pueblo.

Sobre la movilización de los trabajadores, ¿qué opinás del discurso de la derecha y, a veces, también de algunos compañeros, que dicen que las medidas de lucha de los trabajadores son un “palo en la rueda”?

– Sí, es un palo en la rueda de los intereses del capital financiero, pero es un acelerador, un movilizador de la rueda de las transformaciones profundas. Por ejemplo, el proceso de distribución de la riqueza sería inferior si los Consejos de Salario no hubiera estado rodeado de la más amplia movilización de los trabajadores, porque al final de cuentas, quienes negocian no son las delegaciones obreras que van a la formalidad del consejo de salario, quien participa en ese proceso, y esto es lo fundamental, quien hace la síntesis política e ideológica de su propia experiencia son cientos de miles de trabajadores.

Los procesos que apuntan a cambios profundos en favor del pueblo no existen si no es a partir de la más amplia participación de ese pueblo, y evidentemente, es muy importante la voluntad institucional de apuntalar cambios positivos, pero si desde el pie la gente no está movilizada es muy difícil; porque toda la lógica de este sistema es para conservar el statu quo y no para cambiar en un sentido popular. Es decir, sin participación del pueblo, sin movilización del pueblo no hay posibilidad de concretar el programa. Naturalmente, que desde el punto de vista de nuestra concepción, aquellas fuerzas que apelan a la participación solamente en instancias electorales se pueden llevar una sorpresa desagradable, porque si trabajan para que la gente no participe, luego, cuando la requieren la gente no va a estar. También tiene que ver con un cambio cultural muy grande, todo el poder mediático del capital, su hegemonía simbólica, está vinculado a encerrarse en el sobreconsumo estéril que promueve una esfera abiertamente individualista y al margen de la participación. En definitiva, quien quiera cambiar en serio las cosas no lo puede hacer desde un despotismo ilustrado, además acá todas las transformaciones tienen que ver con enfrentarse a poderosísimos intereses; y esto se hace con las masas o no hay milagro.

¿Cómo ves el proceso de crecimiento de la participación de los jóvenes en torno a su sindicato?

DSC_2147– Yo creo que el movimiento sindical ha tenido un crecimiento en el que simultáneamente se puede ver que se ha feminizado y se ha rejuvenecido. La participación juvenil en el movimiento sindical, siendo estratégicas y muy importantes las labores que viene desarrollando nuestro departamento de jóvenes del PIT-CNT, no hay que medirla solamente en eso, sino en la participación de los trabajadores jóvenes en las asambleas de los sindicatos, en las luchas de los consejos de salario. Creo que la inmensa mayoría de ese crecimiento de pasar de 120.000 afiliados a cerca de 400.000 son jóvenes trabajadores, eso es sumamente positivo.

Es bueno recordar que nosotros venimos de dos fracturas sumamente importantes, los 11 años de dictadura y la “década larga” neoliberal de 15 años, donde de alguna manera se interrumpió el traslado natural de la experiencia del movimiento obrero, que se daba en el lugar de trabajo donde se socializaba esa experiencia de una forma menos abrupta de lo que se ha dado del 2005 hasta hoy. La gurisada está aprendiendo en algunos años lo que al movimiento obrero quizá le haya costado décadas de aprendizaje y experimentación. Esa es una batalla de primer orden, para conquistar más derecho para la juventud, en el plano educativo nos tenemos que prepara para procesos de educación que no van a terminar, que van a ser permanentes a lo largo de toda la vida, la interacción entre el trabajo y la educación necesariamente tiene que ser mucho más directa.

La temática juvenil en el mundo del trabajo creo que es un elemento que vino para quedarse. Yo recuerdo que estábamos en la comisión de jóvenes de la UNTMRA, a fines de la década de los 80 y había una inquietud a nivel del movimiento sindical de este tipo. Lamentablemente, la aplanadora neoliberal arrasó con todo.

Es una batalla ideológica, porque ahí pueden pasar dos cosas: o predomina la ideología del capital o predomina la nuestra, no hay mucho término medio en eso. Es una batalla clave, que define buena parte de nuestro futuro y nuestra lucha.

Luis del Puerto

Fotos: Marcos Sotelo

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